Abrimos la boca y vemos la “garganta” (amígdalas, paladar blando, úvula, pared posterior). Esta zona — la orofaringe — es un punto de entrada frecuente para los virus (en la mayoría de los casos) y a veces bacterias, como Estreptococo del grupo A (“estreptococo”). El resultado es dolor al tragar, sensación de rascado, a veces fiebre y ganglios las zonas más sensibles del cuello. Durante en otoño e invierno (y a principios de primavera), la transmisión es más frecuente. Además, los cambios de temperatura y humedad sensibilizan las mucosas y provocan un aumento de los casos de infección orofaríngea.
En los niños en edad escolar (5-15 años), hasta el 30 % de las infecciones agudas de la orofaringe (IAO) pueden ser bacterianas; en los adultos, la prevalencia es del 5-15 %. La transmisión es respiratoria y el periodo de incubación habitual es de 2 a 5 días.
Determinar si se trata de un virus o de una bacteria influye considerablemente en el tratamiento que hay que seguir, pero los síntomas por sí solos no siempre son suficientes para identificar el origen y, por consiguiente, el tratamiento más adecuado.
Síntomas que sugieren una infección viral: tos, secreción nasal, ronquera, conjuntivitis, diarrea, dolores musculares.
Síntomas que sugieren una infección bacteriana: aparición repentina, dolor de garganta intenso, fiebre, ausencia de tos, pus en las amígdalas, dolor de cabeza, náuseas o vómitos, dolor abdominal y, en ocasiones, erupción cutánea. No obstante, la observación de estos síntomas puede resultar insuficiente, por lo que la decisión debe basarse en criterios clínicos y en la realización de pruebas cuando sea necesario.
Sabiendo esto, la pregunta práctica es cuánto tiempo dura y cuándo necesito ayuda médica.
En los niños en edad escolar (5-15 años), hasta el 30 % de las infecciones agudas de la orofaringe (IAO) pueden ser bacterianas; en los adultos, la prevalencia es del 5-15 %. La transmisión es respiratoria y el periodo de incubación habitual es de 2 a 5 días.
Determinar si se trata de un virus o de una bacteria influye considerablemente en el tratamiento que hay que seguir, pero los síntomas, por sí solos, no siempre son suficientes para identificar el origen y, por consiguiente, el tratamiento más adecuado.
La mayoría de los dolores de garganta mejoran en un plazo de 3 a 7 días con medidas sencillas.
Pide una evaluación si la tienes dificultad para tragar saliva, voz apagada, trismo (dificultad para abrir la boca), dificultad para respirar, dolor unilateral intenso que irradia hacia el oído, erupción cutánea, deshidración o si perteneces a grupos de riesgo (embarazo, enfermedad crónica, inmunosupresión). En los niños, vigílese fiebre persistente y la ingesta de líquidos.
Cuando los síntomas no indican que se trate de un «resfriado típico», una prueba rápida puede marcar la diferencia en el enfoque terapéutico.
En los casos en los que los signos y síntomas no son claros, la observación no permite distinguir de forma fiable una faringitis bacteriana de las demás. Una prueba rápida con hisopo confirma o descarta la presencia de estreptococos del grupo A en la orofaringe en cuestión de minutos.
En las Farmacias Correia Rosa realizamos la prueba de detección de infección aguda de la orofaringe, mediante una sencilla toma de muestra, y ofrecemos asesoramiento tras conocer el resultado. → Más información aquí.
Una vez que hayamos determinado el tipo de infección, le ayudaremos a aliviar sus síntomas.
Y los antibióticos- ¿Cuándo pueden ser útiles?
En las Farmacias Correia Rosa realizamos la prueba de detección de infección aguda de la orofaringe, mediante una sencilla toma de muestra, y ofrecemos asesoramiento tras conocer el resultado. → Más información aquí.
Una vez que hayamos determinado el tipo de infección, le ayudaremos a aliviar sus síntomas.
La mayoría de los dolores de garganta son de origen viral y no requieren antibióticos. Si se confirma la presencia de Streptococcus A (o existe una fuerte sospecha clínica respaldada por el resultado de la prueba rápida), se recomienda acudir al médico, ya que será necesario tomar un antibiótico adecuado a la situación clínica de cada persona.
La mejoría clínica suele producirse entre 24 y 48 horas después de comenzar a tomar el antibiótico.
Si se empieza a tomar el antibiótico antes del tercer día de enfermedad, se acortan los síntomas y se reduce la probabilidad de contagio. Para ello, es fundamental completar la duración total del tratamiento.
Con el tratamiento coordinado, nos centramos en hábitos que aceleran la recuperación y reducen la transmisión.
La prueba consiste enun un hisopo que se aplica en garganta. PPuede resultar incómodo, pero es rápido (unos segundos).
Debes evitar hacer higiene bucal (es decir, lavarse los dientes, utilusar elixir o enjuague bucal) justo antes de hacer la prueba. Además, tienes que estar en ayunas unas 4 horas antes de hacerte la prueba.
En general, estos síntomas indican una infección viral. Nlas Farmacias Correia Rosa, hacemos evaluamos los síntomas y te recomendamos que te hagas la prueba si sea necesario.
En los niños, puede ser necesario un cultivo de confirmación. Ym adultos, la decisión es clínica. Si los síntomas empeoranen, deberá ser reevaluado.
No. Los antibióticos son para usarse solo en situaciones en las que haya confirmación o una fuerte sospecha de que se trata de una infección bacteriana. Tomar antibióticos sin necesidad aumenta la resistenciabacterianas y la probabilidad de acabar sufriendo sus efectos adversos.