- Salud y Bienestar
- junio 28, 2026
Sequedad vaginal durante la menopausia: causas, síntomas y cuidados.
La sequedad vaginal es una queja frecuente durante la menopausia. Aun así, muchas mujeres evitan hablar de ello, ya sea por vergüenza, falta de información o porque creen que las molestias son parte del envejecimiento y no tienen solución.
Esta situación puede provocar que algunas mujeres experimenten sequedad, ardor, irritación o dolor durante las relaciones sexuales durante meses o incluso años. Sin embargo, existen medidas que pueden ayudar a aliviar los síntomas y mejorar la comodidad íntima.
El primer paso es comprender el origen de las molestias. Contrariamente a lo que muchas mujeres piensan, no todas las molestias vaginales corresponden a una infección (la conocida candidiasis), y no todos los productos disponibles tienen la misma función.
Este artículo analiza por qué se produce la sequedad vaginal durante la menopausia, los síntomas asociados, cómo distinguir una crema hidratante de un lubricante y cuándo buscar consejo médico o farmacéutico.
¿Qué es la sequedad vaginal durante la menopausia?
La sequedad vaginal se produce cuando los tejidos de la vagina pierden hidratación, elasticidad y capacidad de lubricación. Si bien puede aparecer en otras etapas de la vida, es particularmente común durante la perimenopausia y después de la menopausia. En esta etapa, la disminución de los niveles de estrógeno provoca cambios en los tejidos de la vagina, la vulva, la uretra y la vejiga.
La sequedad vaginal puede presentarse de forma aislada, pero también puede formar parte de un conjunto más amplio de síntomas conocido como síndrome genitourinario de la menopausia, o SMGM.
La transgénesis modificada genéticamente (TMG) abarca cambios anatómicos y funcionales asociados con la disminución de estrógenos y otras hormonas sexuales. Puede afectar los labios mayores, el clítoris, el vestíbulo vaginal, la vagina, la uretra y la vejiga.
Por este motivo, una mujer puede experimentar síntomas vaginales, sexuales y urinarios simultáneamente.
¿Por qué se produce la sequedad vaginal durante la menopausia?
Durante los años fértiles de la mujer, los estrógenos ayudan a mantener los tejidos vaginales hidratados, elásticos y bien vascularizados.
Estas hormonas también contribuyen a:
- La producción de lubricación vaginal.
- Mantener el colágeno y la elasticidad.
- La renovación de las células epiteliales vaginales.
- Mantener un ambiente vaginal ácido.
- El equilibrio de la microbiota vaginal.
- Proteger los tejidos de la irritación y las lesiones leves.
Con la disminución de la producción de estrógenos durante la menopausia, se producen cambios en la producción hormonal. Como consecuencia, el epitelio vaginal puede volverse más delgado y frágil, la vascularización se reduce y disminuye la producción de secreciones.
La pérdida de colágeno y fibras elásticas también puede disminuir la flexibilidad de los tejidos. La vagina puede perder elasticidad y capacidad de estiramiento, lo que contribuye a la incomodidad y el dolor durante las relaciones sexuales.
La disminución de estrógenos también reduce el glucógeno disponible en el epitelio vaginal. Esto puede provocar una disminución de lactobacilos y un aumento del pH vaginal, alterando el equilibrio microbiano local.
Por lo tanto, todos estos cambios ayudan a explicar por qué la sequedad vaginal puede ir acompañada de irritación, ardor, síntomas urinarios y, en algunos casos, infecciones recurrentes del tracto urinario.
¿Qué es el síndrome genitourinario de la menopausia?
El síndrome genitourinario de la menopausia se refiere a un conjunto de signos y síntomas relacionados con la disminución de los niveles de estrógeno y los cambios en los tejidos vulvovaginales y urinarios.
Este término es más amplio que el utilizado anteriormente, atrofia vulvovaginal, porque reconoce que los cambios menopáusicos pueden afectar no solo a la vagina, sino también a la vulva, la uretra, la vejiga y la función sexual.
Los síntomas se pueden dividir en tres grupos principales.
Síntomas vaginales y vulvares
- Sequedad vaginal.
- Ardor.
- Irritación.
- Picor.
- Sensibilidad.
- Dolor.
- Molestias en la zona íntima.
- Pequeñas grietas.
- Pérdida de sangre tras contacto sexual o coito.
Síntomas sexuales
- Lubricación reducida.
- Dolor durante las relaciones sexuales.
- Dolor después de las relaciones sexuales.
- Evitar la actividad sexual.
- Disminución del deseo sexual asociada al miedo a sentir dolor.
- Impacto en la intimidad y la relación de pareja.
Síntomas urinarios
- Ardor o dolor al orinar.
- Necesito orinar con más frecuencia.
- Urgencia urinaria.
- La necesidad de orinar durante la noche.
- Incontinencia urinaria.
- Infecciones recurrentes del tracto urinario.
La sequedad, el ardor y la irritación son algunos de los síntomas vaginales más frecuentes. Sin embargo, la dispareunia (dolor durante las relaciones sexuales) y la disminución del deseo sexual también son quejas comunes, aunque las mujeres suelen evitar hablar de ellas.
¿Cuáles son los síntomas más frecuentes que presentan las mujeres en la farmacia?
Cada mujer experimenta esta fase de manera diferente. Algunas solo experimentan una leve sensación de sequedad. Otras sienten síntomas que afectan el sueño, la actividad física, el trabajo, la vida sexual o su relación de pareja.
Los síntomas más comunes incluyen:
- Sensación de sequedad o falta de lubricación.
- Ardor o irritación.
- Picor.
- Sensibilidad en la vulva o la vagina.
- Dolor durante o después de las relaciones sexuales.
- Sangrado leve después de la relación sexual.
- Sensación de ardor al orinar.
- Necesidad frecuente o urgente de orinar.
- Infecciones recurrentes del tracto urinario.
Recuerda que estos síntomas pueden comenzar durante la perimenopausia, antes de la última menstruación. También pueden aparecer gradualmente, lo que significa que no siempre están asociados con cambios hormonales.
A diferencia de los sofocos, que suelen remitir con el tiempo, los síntomas genitourinarios tienden a persistir y pueden empeorar si no se identifican ni se tratan. Por lo tanto, nuestro equipo informa sistemáticamente que el síndrome genitourinario (SGUM) se considera una afección crónica que puede requerir seguimiento y ajustes en la atención médica a lo largo del tiempo.
Sequedad vaginal e infecciones vulvovaginales
La sequedad vaginal asociada a la menopausia suele deberse a la disminución de los niveles de estrógeno y a cambios en los tejidos vaginales. No está causada directamente por hongos ni bacterias.
Sin embargo, algunos síntomas pueden ser similares a los de una infección vaginal.
El ardor, el picor y la irritación también pueden aparecer en infecciones por hongos, vaginosis bacteriana, infecciones de transmisión sexual o enfermedades de la piel de la vulva.
Por lo tanto, no dé por sentado que cualquier molestia íntima corresponde a una infección, sino que consúltenos para obtener asesoramiento.
La candidiasis vaginal suele asociarse con picazón intensa, irritación, enrojecimiento y flujo vaginal espeso y blanquecino. Sin embargo, los síntomas pueden variar y deben ser evaluados ante cualquier duda.
También es importante descartar dermatosis vulvares, inflamación persistente, lesiones, sangrado anormal y otros cambios que puedan requerir cuidados específicos.
¿Puede la sequedad vaginal estar relacionada con problemas sexuales?
Como ya hemos visto, ¡existe una clara relación! La disminución de la lubricación y la elasticidad puede aumentar la fricción durante la penetración. Los tejidos también pueden volverse más delgados, sensibles y vulnerables a pequeñas laceraciones. Como consecuencia, puede aparecer dolor durante o después de las relaciones sexuales.
El dolor no debe ignorarse ni considerarse una consecuencia inevitable de la edad. Mantener relaciones sexuales dolorosas puede agravar la irritación, aumentar la tensión en los músculos del suelo pélvico y generar miedo o ansiedad respecto a la intimidad.
También es importante comprender que no todo el dolor sexual durante la menopausia se debe a la sequedad vaginal. Otras posibles causas incluyen trastornos del suelo pélvico, dermatosis vulvares, cirugías previas, tratamiento oncológico, prolapso de órganos pélvicos y otras afecciones.
Si el dolor persiste, debe ser evaluado por un profesional de la salud.
¿Qué puede ayudar a aliviar la sequedad vaginal?
La elección depende de la intensidad de los síntomas, la frecuencia con la que se presentan, el impacto en la calidad de vida y el historial médico de la mujer.
En casos leves o moderados, se pueden considerar tratamientos no hormonales. Si los síntomas persisten, son intensos o afectan la vida sexual y el bienestar, puede ser necesaria una evaluación médica y se pueden recetar medicamentos específicos.
Hidratantes vaginales
Los hidratantes vaginales están destinados al uso regular.
Ayudan a mantener la hidratación de los tejidos y pueden reducir la sequedad, el ardor y la irritación a diario. Su efecto suele durar más que el de un lubricante.
Dependiendo del producto, pueden aplicarse varias veces por semana, según las indicaciones de un profesional de la salud.
Es importante elegir un producto formulado para uso vaginal. Las cremas hidratantes corporales, los aceites perfumados o las cremas cosméticas no son aptas para su aplicación dentro de la vagina.
La composición de las cremas hidratantes varía. Algunos productos contienen sustancias con propiedades hidratantes, como el ácido hialurónico, una sustancia que ayuda a “retener” el agua, o emolientes.
Lubricantes vaginales
Los lubricantes se utilizan antes o durante la actividad sexual.
Su función principal es reducir la fricción y hacer la experiencia más cómoda cuando hay poca lubricación natural.
El efecto es temporal y no sustituye el uso regular de una crema hidratante vaginal cuando la sequedad también está presente a diario.
Los lubricantes pueden ser:
- A base de agua.
- A base de silicona.
- A base de aceite.
- Híbridos.
La elección debe tener en cuenta la tolerancia, la composición del producto y el uso de preservativos.
En resumen, los lubricantes están pensados para un uso ocasional y reducen la fricción durante la actividad sexual. Las cremas hidratantes se usan con regularidad y ayudan a mejorar la hidratación y aliviar las molestias cotidianas.
¿Cuándo se puede considerar el uso de estrógenos vaginales?
Cuando los síntomas son moderados o graves, o cuando no mejoran con cremas hidratantes y lubricantes, el médico puede considerar el uso de estrógenos vaginales en dosis bajas. Este tratamiento actúa principalmente sobre los tejidos de la vagina y la vulva.
El tratamiento local puede ayudar a mejorar la sequedad, la lubricación y el dolor durante las relaciones sexuales. También puede considerarse en algunas mujeres con síntomas urinarios o infecciones urinarias recurrentes. El uso de estrógenos vaginales siempre requiere evaluación médica.
¿Y qué hay de los tratamientos láser vaginales?
Algunas clínicas presentan el láser vaginal como opción para la sequedad o el síndrome genitourinario menopáusico.
Sin embargo, la evidencia y las recomendaciones relativas a estos tratamientos deben evaluarse con cautela. No deben presentarse como equivalentes a tratamientos con eficacia y seguridad mejor establecidas.
Antes de realizar dicho procedimiento, es importante aclarar lo siguiente:
- ¿Cuál es la indicación clínica?
- ¿Qué beneficios se esperan?
- ¿Qué riesgos existen?
- ¿Cuántas sesiones son necesarias?
- ¿Qué alternativas existen?
- ¿Qué pruebas respaldan el procedimiento?
La decisión debe consultarse con un médico con experiencia en salud femenina y menopausia.
¿La actividad sexual ayuda?
Una actividad sexual placentera, con o sin penetración, puede ayudar a mantener la circulación sanguínea y la flexibilidad de los tejidos.
Sin embargo, no debe haber presión para mantener relaciones sexuales cuando hay dolor.
Cuando hay sequedad, puede ser útil:
- Aumentar el tiempo dedicado a la excitación.
- Utilice un lubricante adecuado.
- Evite la penetración dolorosa.
- Experimenta con posiciones que te permitan controlar la profundidad.
- Interrumpe la actividad si sientes dolor.
- Habla abiertamente con tu pareja.
- Si la molestia persiste, consulte a un médico.
En algunas mujeres, la fisioterapia del suelo pélvico también puede ser útil, especialmente cuando hay tensión muscular, dolor persistente o dificultad para la penetración.
¿Qué precauciones debo tomar en cuanto a la higiene íntima?
La higiene excesiva puede empeorar la sequedad y la irritación. La vagina posee mecanismos de protección naturales y no necesita lavarse internamente.
Para reducir el riesgo de irritación:
- Lavar únicamente la zona genital externa.
- Utilice agua o un producto suave y sin perfume.
- Evite las duchas vaginales.
- Evite los jabones perfumados.
- No utilice desodorantes íntimos.
- Evite las toallitas húmedas perfumadas.
- Elige ropa interior cómoda y transpirable.
- Cámbiate la ropa mojada después de hacer ejercicio o nadar.
- Evite usar ropa muy ajustada durante períodos prolongados.
- No aplique cremas corporales dentro de la vagina.
Cuando hay sensibilidad, una rutina simple suele ser más apropiada que usar varios productos.
¿Puede la sequedad vaginal aumentar el riesgo de infecciones del tracto urinario?
Los cambios hormonales de la menopausia pueden modificar los tejidos de la vagina y la uretra, aumentar el pH vaginal y alterar la flora local.
Estos cambios pueden contribuir a crear un entorno más propicio para las infecciones del tracto urinario en algunas mujeres.
Sin embargo, síntomas como ardor al orinar, urgencia miccional o aumento de la frecuencia urinaria no siempre significan que haya una infección.
El síndrome genitourinario de la menopausia puede causar síntomas similares. Por otro lado, una verdadera infección del tracto urinario requiere un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Cuando las infecciones reaparecen, es importante consultar a un médico. Los síntomas urinarios pueden tener diversas causas y no siempre son consecuencia exclusiva de la menopausia.
¿Y qué hay de los antecedentes de cáncer de mama?
Las mujeres con antecedentes de cáncer de mama también pueden experimentar sequedad vaginal y otros síntomas genitourinarios.
En estos casos, generalmente se recurre primero a los humectantes y lubricantes vaginales. Si estas medidas no son suficientes, la decisión sobre otros tratamientos debe individualizarse.
Algunas guías sugieren considerar el uso de estrógenos vaginales en dosis bajas después de que las opciones no hormonales hayan fracasado, pero esta decisión requiere una evaluación de riesgos y beneficios, así como la coordinación con el equipo médico responsable.
Puede ser necesario consultar con su médico de cabecera, ginecólogo y equipo de oncología. Nunca debe iniciar la terapia hormonal vaginal sin supervisión médica.
¿Cuánto tiempo dura la sequedad vaginal?
La duración varía de una mujer a otra.
A diferencia de algunos síntomas vasomotores de la menopausia, la sequedad vaginal puede no desaparecer espontáneamente. En muchas mujeres, los síntomas persisten o empeoran con el tiempo.
También pueden reaparecer después de suspender el tratamiento local. Por este motivo, algunas mujeres requieren atención médica regular.
El plan de tratamiento debe ajustarse según la respuesta, la comodidad y las necesidades de la mujer.
¿Cuándo deberías buscar consejo?
La sequedad vaginal no siempre requiere una consulta urgente. Sin embargo, debe buscar atención médica cuando:
- Los síntomas duran varias semanas.
- El malestar afecta la vida diaria.
- Se experimenta dolor durante o después de las relaciones sexuales.
- Aparece una secreción diferente a la habitual.
- Hay un olor fuerte.
- El picor es intenso o persistente.
- Aparecen heridas, grietas o lesiones.
- Hay dolor pélvico.
- Se desarrolla fiebre.
- Sufre infecciones recurrentes del tracto urinario.
- Los síntomas comenzaron después de tener una nueva pareja sexual.
- Hay sangre después del sexo.
- El tratamiento utilizado no mejora los síntomas.
- Cualquier sangrado que se produzca después de la menopausia.
Cualquier sangrado vaginal después de la menopausia debe ser evaluado por un médico, incluso si ocurre solo una vez. La evaluación ayuda a descartar infecciones, cambios en el cuello uterino y otras afecciones que puedan requerir atención médica diferente.
La sequedad vaginal no debe sufrirse en silencio.
En conclusión, la sequedad vaginal puede afectar el sueño, la autoestima, la intimidad, la actividad sexual y las relaciones de pareja. No se trata de una simple molestia, ni debe considerarse una consecuencia inevitable de la edad.
En la Farmacia Correia Rosa, puede hablar en privado con un farmacéutico. El personal le ayudará a distinguir entre un humectante vaginal y un lubricante, le explicará la forma correcta de usarlos e identificará situaciones que requieran evaluación médica.
Buscar asesoramiento te ayudará a encontrar la solución adecuada y a recuperar la intimidad. ¡Contáctanos!
Preguntas frecuentes sobre la sequedad vaginal durante la menopausia
Es común, pero no debería considerarse un problema que una mujer deba soportar sin ayuda. Existen opciones que pueden aliviar los síntomas.
Las cremas corporales no están formuladas para su aplicación dentro de la vagina y pueden causar irritación. Debe elegir productos diseñados específicamente para la zona íntima.
No.
Si bien ambos pueden ayudar a reducir las molestias, tienen funciones diferentes.
Hidratante vaginal:
- Se utiliza con regularidad.
- Ayuda a hidratar los tejidos.
- Ayuda a reducir los síntomas en la vida diaria.
- Tiene un efecto más duradero.
El lubricante:
- Se utiliza ocasionalmente.
- Se aplica antes o durante la actividad sexual.
- Reduce la fricción.
- Tiene un efecto temporal.
En algunas situaciones, ambos productos pueden utilizarse conjuntamente.
El lubricante está destinado principalmente a reducir la fricción durante la actividad sexual. Para la sequedad diaria, es más apropiado un humectante vaginal con una fórmula adecuada.
El lubricante proporciona un alivio temporal, pero no trata los cambios en los tejidos asociados con la menopausia.
La fragilidad de los tejidos puede provocar sangrado leve después de las relaciones sexuales. Sin embargo, cualquier sangrado después de la menopausia debe ser evaluado por un médico.
La sequedad no es candidiasis, pero algunos síntomas pueden ser similares. Es necesario confirmar el diagnóstico antes de usar un antifúngico.
En la farmacia encontrará cremas hidratantes y lubricantes. Nuestro equipo de farmacéuticos le ayudará a elegir el producto adecuado y le explicará cómo usarlo.
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