¿Hay casos de diabetes en tu familia? ¿Necesitas controlar la ingesta de azúcar y no sabes cómo? En este artículo abordaremos los factores de riesgo de la diabetes y ofreceremos consejos para controlar el consumo de azúcar en tu día a día.
La diabetes mellitus se subdivide habitualmente en diabetes tipo 1 (DT1) y diabetes tipo 2 (DT2). Ambos tipos comparten factores genéticos, inmunológicos y metabólicos, y existen pruebas que sugieren que la diabetes podría ser una enfermedad autoinmunitaria.
Ya se sabe que nuestro estilo de vida influye en la probabilidad de desarrollar diabetes, pero ahora se comprende que esta no es la única causa. De hecho, diversos estudios demuestran el vínculo entre los antecedentes familiares de diabetes y el riesgo de desarrollar nuevos casos tanto de diabetes tipo 1 como de tipo 2.
Suecia sirve de ejemplo: el 32 % de los pacientes con diabetes tipo 1 tiene al menos un familiar con diabetes tipo 2. Así, vemos que el desarrollo de la diabetes surge de la interacción de factores externos, como la dieta, con factores intrínsecos, como la genética.
Dado que no podemos alterar nuestra herencia genética, la única opción es abordar los factores externos: adoptar una dieta saludable y practicar ejercicio físico. Cambiar los hábitos de vida es el camino para prevenir el desarrollo de la diabetes.
Cuando el diagnóstico de la enfermedad es inevitable, el paciente requiere seguimiento para controlar la progresión de la afección y garantizar la mejor calidad de vida posible. Para lograrlo, se debe fomentar la actividad física y, sobre todo, realizar los cambios necesarios en los hábitos alimentarios.
Esto es aún más importante para los diabéticos que usan insulina, ya que deben tener en cuenta los azúcares que consumen para ajustar la cantidad de insulina que se administran.
Por ejemplo, una patata pequeña contiene la misma cantidad de hidratos de carbono que dos cucharadas de arroz o pasta. Por otro lado, tres cucharadas de garbanzos o alubias contienen la misma cantidad de hidratos de carbono que seis cucharadas de guisantes o habas. Esto significa que estos alimentos se transforman en la misma cantidad de azúcar y tienen el mismo efecto sobre los niveles de glucosa en sangre; por tanto, se administra la misma cantidad de insulina.
Actualmente existen tablas que enumeran los equivalentes de carbohidratos para una consulta rápida y sencilla. Esto le permite consumir una variedad de alimentos, siempre y cuando respete las cantidades diarias recomendadas por su médico y/o nutricionista. Puede ver un ejemplo aquí.
En resumen, la herencia genética, junto con el estilo de vida, determinará la probabilidad de desarrollar diabetes. Por ello, es importante controlar aquello que está a nuestro alcance: la alimentación, el ejercicio y el control periódico de la glucosa en sangre. Solo así podremos evitar que la diabetes se convierta en uno de nuestros problemas de salud. principales problemas de salud en el mundo actual.